09 Abr

5 consejos para convivir en pareja

Consejos para la convivencia en pareja

Los cuentos infantiles siempre terminan “siendo felices y comiendo felices”, pero ¿qué pasa después? Las películas y novelas con frecuencia ofrecen una visión excesivamente romántica de la convivencia en pareja, donde no hay baches, problemas ni dudas.

Pero detrás de esa licencia literaria, la realidad que encierra la convivencia implica un trabajo de adaptación a la otra persona y a sus costumbres. Es necesario ajustar las expectativas entre lo que esperábamos que fuese la convivencia y lo que realmente es.

Si acabas de irte a vivir con tu pareja, te voy a adelantar 5 situaciones poco apetecibles que, con mucha probabilidad, acabarán ocurriendo:

  • Tu pareja se tirará pedos mientras duerme y hará prospecciones en la nariz mientras ve la tele con una camiseta de la Expo 92.
  • La frecuencia y/o la intensidad de las relaciones sexuales disminuirá, especialmente si tenéis hijos.
  • La familia de origen será un foco frecuente de diferencias. Es probable que tengáis conflictos porque uno quiera ir a comer paella los domingos a casa de los padres y el otro no.
  • Discutiréis por cosas insignificantes: el tubo de la pasta de dientes mal cerrado, la colocación de la comida en la nevera,… serán motivo suficiente para discutir.
  • Habrá días en que te molestará su sola presencia en la misma habitación que tú.

Aunque a priori parezca poco deseable, todo lo anterior no es más que el reflejo de que la intimidad y la confianza de la pareja ha crecido y eso es positivo y bonito a su manera. La clave para sobrellevar ese nuevo nivel de confianza pasa por un reajuste de nuestras expectativas y una búsqueda del equilibrio, para lo cual espero que te sirvan estos consejos para convivir en pareja:

  • Empatiza con tu pareja, y siéntate con tu camiseta de Cobi a ver vuestra serie favorita.
  • Disfruta de la sexualidad en el sentido amplio: caricias, abrazos, besos,… cuando no tengáis tiempo o fuerzas para tener relaciones completas.
  • Llega a acuerdos, un domingo con los suegros y otro no.
  • Reflexiona y evalúa si tu queja es suficientemente importante para plantearla. En el caso de ser así, cíñete sólo al hecho que te ha molestado, sin sacar trapos sucios del pasado ni otro problemas que nada tienen que ver con la pasta de dientes.
  • Busca tu espacio; queda con tus amigas/os, ve a dar un paseo solo/a,…estas cosas te aportan cosas que tu pareja no puede darte y te harán sentir mejor.

Así que ya sabes, después de comer perdices hay que fregar los platos…eso sí, con mucho amor.

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